Trucos para aparcar marcha atrás: pasos para quienes lo sufren

Aparcar marcha atrás se vuelve mucho más fácil cuando lo divides en pasos. Aquí tienes cuatro pasos que aumentan tu tasa de éxito y los puntos donde más gente tropieza. Si quieres coger antes la sensación a vista de pájaro, prueba el juego de aparcar al final de la página.

1. Avanza hasta quedar junto a la plaza

Pasa de largo la plaza elegida y detente cuando tus ruedas traseras queden a la altura de su entrada. Deja alrededor de un metro entre el coche y la plaza.

2. Gira el volante a tope y retrocede

Mete la marcha atrás, gira el volante a tope hacia la plaza y retrocede despacio. Controla en el retrovisor la rueda trasera respecto a las líneas mientras avanzas.

3. Endereza el volante cuando estés paralelo

Cuando el coche quede casi paralelo a la plaza, devuelve el volante al centro. Si lo haces pronto o tarde quedarás desviado: ajusta mirando los espejos.

4. Retrocede recto y ajusta la posición

Baja recto vigilando la distancia a ambos lados. ¿Te has arrimado demasiado? Sal un poco hacia delante, corrige y listo.

Puntos a revisar cuando no sale

  • No aceleres. Cuanto más despacio vayas, más fácil es corregir.
  • En los espejos, mira las ruedas traseras y las líneas: la atención va detrás, no en el capó.
  • ¿Desviado? Corrige sin miedo. El truco es no querer clavarlo a la primera.

Coge la sensación primero en el juego

Antes del coche real, ayuda interiorizar desde arriba cómo se desplaza el coche al girar el volante. El juego de aparcar guía tu trayectoria, así que es perfecto para practicar las maniobras de corrección.